Una identidad perdida es la pandemia que se extiende sin misericordia por el globo... nos hemos unido todos gracias a las ventajas que la RED nos ha brindado, pero en el proceso fuimos destruyendo nuestro pasado cultural, somos el consenso entre la historia de nuestro pueblo y la época que vivimos, pero los entendidos en la materia del progreso decidieron obviar nuestro pasado, solo pensamos en el futuro; la esperanza es el único mal que quedo en la urna de Pandora, solo que ahora alguien más la descubrio y la abrio.
Busco una identidad que me pertenezca a mi y a mi pueblo, un pueblo real que pueda estrechar entre las manos y que no tenga que esperar un mensaje de "conectado" para poder platicar con él, que cada sentimiento lo pueda reconocer en el rostro de alguien que considere hermano y no en la genérica faz plana sin rostro que todos vemos, todos los días. Busco pasar horas descifrando los intricados pliegues de tinta que una caligrafía ilegible me permite sondear gracias solo a la mano humana de un inexperto escribano que en las mías se permitio posar.
Busco una identidad que me pertenezca a mi y a mi pueblo, un pueblo real que pueda estrechar entre las manos y que no tenga que esperar un mensaje de "conectado" para poder platicar con él, que cada sentimiento lo pueda reconocer en el rostro de alguien que considere hermano y no en la genérica faz plana sin rostro que todos vemos, todos los días. Busco pasar horas descifrando los intricados pliegues de tinta que una caligrafía ilegible me permite sondear gracias solo a la mano humana de un inexperto escribano que en las mías se permitio posar.